| La escritora madrileña incluye testimonios sobrecogedores de personas que han sobrevivido y que relatan lo que experimentan sobre el Más allá. | ||||||||||||||||||
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Después de varios best-seller a sus espaldas (Un Mensajero en la noche, Luna Negra, El patio de los silencios, El Castigo de los ángeles, La nodriza o Mala Tierra…) María Vallejo-Nágera regresa a la República de las Letras con un ensayo religioso que está llamado a convertirse en un libro de obligada lectura.
Con Cielo e infierno: Verdades de Dios (LibrosLibres), que es su décimo trabajo literario y segundo ensayo, la autora se sumerge en el fascinante mundo de lo que la Iglesia católica define como “Cielo e infierno”. Dice la autora que “este libro es el que, con diferencia, más me ha costado escribir ya que me ha exigido muchos años de estudio y casi un año de trabajo para ponerlo en letra y que pueda llegar al lector”. Existencia del demonio “Quizás el gran triunfo del demonio en nuestros días –señala María- es que el mundo crea que no existe. Esa ha sido su mayor trampa. Muchos jóvenes, incluso sacerdotes, les cuesta creer en la existencia del demonio; pero es un ser real”. “Desgraciadamente, el católico de hoy desconoce lo que es la figura del demonio y el infierno. Ha habido una tendencia dentro de la Iglesia de hablar poco de estos temas que son desagradables, no gustan y no atraen, pero que, sin embargo, son una realidad”, dice María Vallejo-Nágera. “El lector de este libro –continúa la escritora madrileña- va a encontrar muchas sorpresas, casos reales y personas que han contando la experiencia de haber vivido el Cielo o que han experimentado el infierno. Hay personas que tras esa breve muerte en el quirófano han podido describir todo lo que vieron, y he tenido la enorme suerte de que me han contado sus experiencias… y no me lo podía guardar”. “Con Cielo e infierno: Verdades de Dios intento llevar esperanza al lector, hacerle saber la realidad, que esté despierto, que se dé cuenta que existe un Cielo, purgatorio e infierno”. Pautas para evitar el infierno La autora subraya que “todo el libro está encauzado para que el lector sepa que su destino en todo el momento es el Cielo… y también doy pautas de cómo evitar el infierno, basándome en los consejos que da la Iglesia católica”. | ||||||||||||||||||
Ser ignorante no es pecado, pero se puede volver, pues si uno puede salir de ello en lo que concierne al bien eterno y no lo hace, la persona puede morir eternamente. Pues hoy dia la gente se preocupa por no ser ignorante al mundo pero si a las cosas de Dios, y esta ignorancia no la va a justificar Dios el día de su juicio, por eso los Apóstoles decían que era mejor hacerse necios ante las cosas del mundo que pasan, para ser agradable a Dios.
viernes, 28 de noviembre de 2014
María Vallejo-Nágera cuenta historias reales de Cielo e infierno en su último y sorprendente libro
«De María a María»: Vallejo-Nágera relata su historia de conversión con la Virgen en Medjugorje
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Desde siempre, a María Vallejo-Nágera la Virgen le “importaba un rábano”, como cuenta ella en su libro.
Había crecido en una familia en la que se respetaban las creencias pero en la que la práctica de la fe era más bien de tipo social. De hecho, antes de convertirse, tenía 35 años, era madre de tres hijos y vivía tranquila y sin preocupaciones a caballo entre las ciudades de Madrid y Londres, y pisaba la iglesia cuando era necesario por motivos familiares. Hoy, conmovida por la Madre de Dios, le tiene una devoción y un amor envidiables. Ediciones Palabra ha publicado el undécimo libro de María Vallejo-Nágera, De María a María-Puerta del Cielo, una obra basada en los hechos reales, los hechos que han llevado a la escritora a amar más a la Virgen María. En este trabajo literario, la autora se sumerge en los fascinantes hechos acontecidos a los protagonistas, cuyas vidas variaron radicalmente tras experimentar un encuentro sobrenatural y personal con la Madre de Dios de forma misteriosa. Con unas amigas anglicanas a Medjugorje De María a María comienza con este cambio en la vida de la autora, quien cuenta que dos de sus amigas anglicanas, después de haber estado en Medjugorje, un pueblo de la parte suroccidental de Bosnia y Herzegovina, le lanzaron una propuesta: iban a volver a aquel pueblo y querían que María les acompañara. Allí había “algo importante de naturaleza sobrenatural” que deseaban compartir con ella. A María le chocó. Vivía alejada de Dios en aquel Londres cosmopolita y sofisticado y los temas espirituales no tenían espacio en su vida. Se negó rotundamente pero ellas insistieron durante una cena en un restaurante de Londres. Allí le contaron que en Medjugorje, según los testigos, seis muchachos veían a la Virgen María, lo que los convertía en videntes. Después de aburrir a sus amigas con una retahíla de razonamientos y excusas, María cuenta que “el cielo intervino, Dios irrumpió en un alma ciega, torpe e ignorante”. De repente, en aquella misma cena, contactó con lo más profundo de su alma y, de forma tierna y clara, le dijo: «Hija mía, ¿por qué me temes? Ven: te espero aquí». Acabó aceptando, y aquello cambió su vida para siempre. En el año 2000, atravesar los montes de Bosnia, Croacia y Herzegovina era extraordinariamente delicado, aunque no había peligro debido al control que los Cascos Azules mantenían en la zona. Una vez allí, un día, después de asistir a la Eucaristía, María y el resto de peregrino se dirigieron a un encuentro con una de las personas que afirman ver a la Virgen María. A medida que se acercaban al lugar en que iba a tener lugar el acto, Vallejo-Nágera empezó a cambiar su visión sobre el lugar, notando “un incontrolable deseo de levantar la mirada” al cielo. Había llegado, por fin, el momento de Dios a su vida y su alma despertó de golpe. A partir de ahí, María relata cómo su amor hacia Dios y hacia Nuestra Madre han ido ensamblando su vida, en la que se ha visto en muchísimos apuros, apuros de los que la Virgen se ha encargado de librarla. Amigos y lectores tocados por la Virgen La segunda parte de este undécimo trabajo de María está lleno de “aventuras espirituales, poderosas y sanadoras” de sus amigos, las anécdotas de sus vidas en las que han experimentado el inmenso amor de la Madre de Dios. Son solo algunos de los muchos testimonios –cerca de cincuenta– que le han confiado, pues “todos eran bellísimos y de extraordinaria valía espiritual”. “Siete joyas entre un inmenso joyero lleno de gemas de la Virgen” que han sido trabajadas profundamente. Los protagonistas han sido entrevistados y la investigación ha sido exhaustiva, y el esfuerzo ha dado frutos en forma de valentía, pues la autora ha vuelto a perder el temor a la muerte. Del abandono al perdón En la primera historia que incorpora, Anne, una vieja amiga de la autora, cuenta cómo la vida se le ha ido atragantando desde pequeña, pues su padre se había aprovechado de ella de niña y nadie lo sabía. Y para colmo, él había abandonado a su madre por una joven rubia que bailaba en bikini en un bar de pueblo. Lejos de Dios, Anne llegó hasta a acompañar a una amiga a abortar. Después estuvo con dos hombres hasta que al fin conoció a un buen hombre católico que le ayudó a acercarse a Dios. En definitiva, la intervención de la Virgen María en la vida de Anne fue definitiva para conseguir perdonar y liberarse de la enorme losa que pesaba en su vida. Según María Vallejo-Nágera, al entregarle este libro, la Virgen le ha dado mucho más a ella que lo que la escritora haya podido darle. En una entrevista para la revista Hacer Familia, la escritora cataloga su libro como “un granito de arena de lo que es la Virgen”. Para ella, la Madre de Dios lo es todo: “una madre real que está a mi lado. Creo en su sobrenaturalidad y es la base de mi consuelo. Nos trae la paz. Para mí, la Virgen María es la Reina de la Paz. No hay ningún método científico capaz de demostrar lo que siente un alma cuando recibe el consuelo de la Virgen”, concluye Vallejo-Nágera. Lea también: María Vallejo-Nágera cuenta historias reales de Cielo e infierno | |||||||||||
sábado, 22 de noviembre de 2014
LA VIDA ES CORTA
LA VIDA ES CORTA.
1. Leemos en la Sagrada Escritura qie ña voda deñ jp,bre se ase,eka a ña flor de un día, que a la mañana brilla con lozanía y a la tarde es hierba seca, a la nubre que pasa y se disipa en un instante, a la sombra que huye velozmente.
2. También Jorge Manrique nos dice:
"Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar
que es el morir...
van allí los ríos caudales,
allí, los otros medianos
y los más chicos
y llegados son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos".
3. ¿Qué te parecen los años ya vividos?
Pasaron vertiginosamente.
Con la misma rapidez pasarán los años que aún
aún te quedan por vivir.
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto es ido
y acabado.
Si juzgamos sabiamente
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no
pensando que ha de durar
lo que espera,
mas que duró lo que vio;
porque todo ha de pasar
por tal manera.
4. todo pasa: alegrías, penas, éxitos, fracasos...
Nada permanece firme y estable excepto aquello
que se envía a la eternidad, haciéndolo por Dios.
5. "Dentro de un instante pasarán por donde
me hallaba y no me encontrarán...Dirán: "Esta fue
su casa, ésta su cama, éste su escritorio..." .Y de todo eso, únicamente quedará una sepultura donde creerán que estoy, y no estaré ya " (Bossuet).
5. Solamente puedo adquirir méritos para el cielo, durante la vida.
Entrando en la eternidad, se acabó el tiempo de merecer. Lo que haya sembrado, eso recogeré en la eternidad.
7. Tres órdenes de valores se presentan a mi elección; valores materiales: dinero, casa, campo, autos, placeres...
Esos valores duran lo que dura la vida. Ni un hilito de oro, como muestra de "status" se puede llevar al otro lado.
Valores del espíritu: son las conquistas de la mente humana: filosofía, literatura, ciencias, arte, técnica...Son valores superiores, pero no traspasan los límites del tiempo.
Valores de la gracia: son inmensamente más valiosos que los bienes de la materia y del espíritu.
Un solo grado de gracia, intrínsecamente vale más que todas las riquezas y toda la ciencia humana reunidas. Es un valor de otro orden y es cotizado en la eternidad, no en el tiempo.
8. ¿Cuál será la jerarquía de valores que deberá informar mi vida para que en su brevedad la viva plenamente?
Los valores más estimables son los de la gracia. El segundo lugar lo ocupan los valores del espíritu y el último lugar corresponde a los valores materiales.
Los tres son necesarios. Pero los valores de la gracia son eternos: los del espíritu y de la materia, valen sólo para el tiempo. No me sirven directamente para el otro mundo. Frente a esa realidad me empeñaré,
ante todo, en tender a la santidad de vida, al crecimiento en la gracia y amistad de Dios.
Luego trataré de adquirir cuanta ciencia me sea posible y finalemente no descuidaré el enriquecerme cuando pueda. Mis preocupaciones diarias correrán por este orden: primero, la santidad, segundo, la ciencia y la sabiduría y tercero, las riquezas. Transmutaré en oro celestial de Gracia, los valores de la ciencia y de las riquezas, conforme al consejo de San Pablo: "HACEDLO TODO PARA GLORIA DE DIOS".
Pero, dirás: ¡Cuántos hombres actúan al revés!
Se matan para juntar plata, se quemas las pestañas para juntar
ciencia y no mueven un dedo para juntar gracia méritos para la vida eterna.
Pues, ¿qué diremos? Que están equivocados. Y un día lamentarán tremendamente su equivocación.
Paulino Martín.
1. Leemos en la Sagrada Escritura qie ña voda deñ jp,bre se ase,eka a ña flor de un día, que a la mañana brilla con lozanía y a la tarde es hierba seca, a la nubre que pasa y se disipa en un instante, a la sombra que huye velozmente.
2. También Jorge Manrique nos dice:
"Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar
que es el morir...
van allí los ríos caudales,
allí, los otros medianos
y los más chicos
y llegados son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos".
3. ¿Qué te parecen los años ya vividos?
Pasaron vertiginosamente.
Con la misma rapidez pasarán los años que aún
aún te quedan por vivir.
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto es ido
y acabado.
Si juzgamos sabiamente
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no
pensando que ha de durar
lo que espera,
mas que duró lo que vio;
porque todo ha de pasar
por tal manera.
4. todo pasa: alegrías, penas, éxitos, fracasos...
Nada permanece firme y estable excepto aquello
que se envía a la eternidad, haciéndolo por Dios.
5. "Dentro de un instante pasarán por donde
me hallaba y no me encontrarán...Dirán: "Esta fue
su casa, ésta su cama, éste su escritorio..." .Y de todo eso, únicamente quedará una sepultura donde creerán que estoy, y no estaré ya " (Bossuet).
5. Solamente puedo adquirir méritos para el cielo, durante la vida.
Entrando en la eternidad, se acabó el tiempo de merecer. Lo que haya sembrado, eso recogeré en la eternidad.
7. Tres órdenes de valores se presentan a mi elección; valores materiales: dinero, casa, campo, autos, placeres...
Esos valores duran lo que dura la vida. Ni un hilito de oro, como muestra de "status" se puede llevar al otro lado.
Valores del espíritu: son las conquistas de la mente humana: filosofía, literatura, ciencias, arte, técnica...Son valores superiores, pero no traspasan los límites del tiempo.
Valores de la gracia: son inmensamente más valiosos que los bienes de la materia y del espíritu.
Un solo grado de gracia, intrínsecamente vale más que todas las riquezas y toda la ciencia humana reunidas. Es un valor de otro orden y es cotizado en la eternidad, no en el tiempo.
8. ¿Cuál será la jerarquía de valores que deberá informar mi vida para que en su brevedad la viva plenamente?
Los valores más estimables son los de la gracia. El segundo lugar lo ocupan los valores del espíritu y el último lugar corresponde a los valores materiales.
Los tres son necesarios. Pero los valores de la gracia son eternos: los del espíritu y de la materia, valen sólo para el tiempo. No me sirven directamente para el otro mundo. Frente a esa realidad me empeñaré,
ante todo, en tender a la santidad de vida, al crecimiento en la gracia y amistad de Dios.
Luego trataré de adquirir cuanta ciencia me sea posible y finalemente no descuidaré el enriquecerme cuando pueda. Mis preocupaciones diarias correrán por este orden: primero, la santidad, segundo, la ciencia y la sabiduría y tercero, las riquezas. Transmutaré en oro celestial de Gracia, los valores de la ciencia y de las riquezas, conforme al consejo de San Pablo: "HACEDLO TODO PARA GLORIA DE DIOS".
Pero, dirás: ¡Cuántos hombres actúan al revés!
Se matan para juntar plata, se quemas las pestañas para juntar
ciencia y no mueven un dedo para juntar gracia méritos para la vida eterna.
Pues, ¿qué diremos? Que están equivocados. Y un día lamentarán tremendamente su equivocación.
Paulino Martín.
martes, 18 de noviembre de 2014
¿Cómo definen los ateos qué es bueno y qué es malo?
Los ateos pueden ser buena gente, pero…

Traduzco hoy para Espada de doble filo unos párrafos curiosos sobre el ateísmo que he leído en un blog norteamericano (Creative Minority Report). Aunque breves y con un lenguaje algo vago, resultan provocativos y creo que podrían ser un buen punto de partida para una interesante discusión sobre el ateísmo y la moralidad.
A mi entender, el punto más débil del pensamiento de los ateos modernos está en que su propio materialismo les lleva a posiciones contradictorias con todo aquello que hace humano al ser humano, tanto en general como en su caso particular, incluida la moral. Esta contradicción interna entre teoría y práctica, entre posturas intelectuales y vida concreta, entre ateos-que-no-creen-en-el-bien y ateos-que-se-comportan-bien (casi me atrevería a decir entre fe ateo-materialista y realidad) produce una curiosa tensión que, al menos desde fuera, resulta fascinante.
Yo no plantearía la cuestión como los párrafos traducidos, pero me parece muy curioso que precisamente lo que le llama la atención al bloguero norteamericano, hasta ahora, siempre se haya cumplido en este blog. Creo que sería interesante reflexionar sobre eso.
……………………………………
No creo que los ateos no puedan ser gente buena. Lo que me llama la atención es que nunca he encontrado a un ateo que no creyera que era una buena persona. Porque, y aquí está el quid de la cuestión, ¿cómo definen lo que es bueno? Esa es la parte que siempre me confunde. Sin Dios, ¿cómo defines lo que es bueno? Si sólo somos un montón de formas de vida surgidas accidentalmente en una roca sin sentido, ¿cómo se puede definir el término “buena persona”?
Para muchos ateos, lo bueno es simplemente lo que ellos son. Su código de conducta es lo que piensan que es. Solamente significa que son buenos en ser lo que quiera que sean. Así que dan en la diana de “buena persona” un 100% de las veces. No pueden fallar.
Creo, sin embargo, que muchos ateos aceptan algunos presupuestos del cristianismo sin creer en Dios, pero otras reglas no les gustan, así que no las siguen. Así pues, según sus propias reglas, son gente buena, porque siguen las reglas que quieren seguir.
domingo, 16 de noviembre de 2014
AMOR PERDIDO
Amor
perdido.
Si en este mundo, cuando
una persona está enamorada de otra y ésta no le corresponde, se llega a los más
graves extremos de tristeza, amargura e incluso a la locura misma, ¿qué será
cuando un alma vea la Belleza infinita de Dios, que es el Amor mismo, y sea
apartada de Él para siempre en el infierno, o por mucho tiempo en el
Purgatorio?
Si en este mundo es tan
fuerte el amor, que hace que nos enfermemos cuando la persona amada no nos ama,
o por algún motivo no podemos estar con ella y poseerla, ¡qué tremendo será el
perder para siempre al Amor increado, que es Dios y para el cual fuimos
creados!
Pero no sólo se sufre en
el infierno, sino que también en el Purgatorio se padecen penas pero de amor,
porque entrevisto Dios en el juicio particular, el alma es separada de Él por un
tiempo, que a veces puede llegar a ser de siglos y
milenios.
Estas cosas las puede
entender, aunque sea sólo un poco, quien ha amado mucho a alguien y por algún
motivo no fue correspondido o no pudo concretar la unión con esa persona
amada.
¡Cuánto se sufre
esperando una llamada telefónica, una carta, un encuentro, que nunca llegan! Y
eso mismo ocurre por ejemplo con las Almas del Purgatorio, que esperan ver a
Dios, saber de Él, un detalle de su amor, pero muchas veces nadie se las da,
porque los que vivimos en el mundo nos olvidamos de las almas que padecen en el
Purgatorio y no las socorremos con oraciones y
sufragios.
Si cuando uno ama
fuertemente a alguien y no puede conseguir a esa persona, se llega a las más
graves consecuencias como por ejemplo la locura y el suicidio, intentemos
entender un poco lo que será la pérdida de Dios para las almas, tanto las que
están en el Purgatorio, o muchísimo, infinitamente peor, las que están para
siempre en el infierno.
Estamos a tiempo. Dios
nos ama infinitamente y todavía nos espera, porque quiere estrecharnos a su
pecho como a esposa amadísima. Basta que no pongamos obstáculos en nuestra vida,
sino que cumplamos los Mandamientos y hagamos buenas obras para evitar el
infierno, y también lo más posible el Purgatorio.
Pensemos en estas cosas
y recordemos que lo que Dios quiere de nosotros es nuestro corazón, nuestro
amor. Porque Él lo tiene todo, pero no tiene nuestro corazón, ¡y lo quiere! No
regateemos con Él porque nos conviene entregárselo. ¿Acaso no le entregaríamos
nuestro corazón a la persona amada, por la que nos desvelamos y por la que
haríamos las más grandes hazañas para conquistarla? Bueno, Dios se merece mucho
más, se merece que hagamos “locuras” por Él y por la salvación de las almas,
porque Él es el Amor y fuimos creados para gozarle
eternamente.
EL CAMINO DE CONVERSIÒN
Camino de conversión
Fui
tentado.
Cuando caemos en pecado
lo peor que podemos hacer es echarle la culpa a otro por nuestro pecado. Es lo
que hicieron Adán y Eva en el Paraíso. Eva echó la culpa a la serpiente, y Adán
a su mujer.
La tentación, por más
violenta que sea, no superará nuestra resistencia porque Dios es bueno y no
permite que seamos tentados más allá de nuestras fuerzas, y Él da 10 si la
tentación es de 10, e incluso da
más. Pero lo que sucede es que muchas veces caemos en pecado porque “queremos”
caer en pecado, y despreciamos la ayuda de Dios y no invocamos su
auxilio.
El pecado es malo, pero
más malo es no reconocerlo y no ser humildes en pedir perdón a Dios. Porque ya
en el Pregón Pascual se dice que fue feliz la culpa (el pecado original) que nos
mereció tan grande Redentor.
Nosotros no diremos que
es feliz el pecado. Pero si después de cometerlo, nos humillamos ante Dios y le
pedimos perdón humildemente, confesándonos con un sacerdote, entonces subiremos
más alto de lo que estábamos antes del pecado, porque a Dios le agrada la
humildad.
Peor que el
pecado.
Hay algo que es peor que
el pecado, y es desconfiar de la Misericordia de Dios después de haberlo
cometido.
Esto sucedió también a
Adán y Eva que tuvieron miedo de Dios después de pecar y se
escondieron.
Así suele suceder al
pecador, que después de pecar, tiene miedo de Dios, del castigo, y en lugar de
ir a arrojarse a sus pies, huye de Él y así cae en las manos de Satanás, que lo
lleva cada vez más a la desesperación y al endurecimiento en el
pecado.
No tenemos que pecar.
Pero si desgraciadamente hemos caído, al menos no desconfiemos de Dios y de su
perdón, que no hay pecado por grande y grave que sea, que Dios no pueda
perdonar. Jesús hubiera perdonado a Judas si él, en lugar de huir y matarse, se
hubiera arrojado a los pies del Salvador.
Así como Jesús nos manda
en el Evangelio que no debemos juzgar, tenemos que emplear también esto en
nosotros. Porque a veces, después de cometer el pecado, juzgamos que Dios no nos
puede perdonar, que es imperdonable lo que hemos
hecho.
Estemos atentos porque en
este pensamiento hay soberbia, y donde hay soberbia está Satanás. Y es el
demonio el que nos inspira semejantes ideas.
No desconfiemos jamás de
la Misericordia de Dios, porque esto causa a Dios un dolor muchísimo mayor que
nuestro pecado.
Solos no
podemos.
Por más que digamos que
queremos cambiar y hagamos propósitos para hacerlo, no llegaremos muy lejos sin
la ayuda de Dios, y ésta se pide en la oración.
Por eso lo primero que
debemos hacer si queremos realmente cambiar de vida y dejar de pecar, es rezar,
al menos las tres avemarías cada día, ya que la Virgen ha prometido que quien
las rece no se perderá.
Dios nos debe ayudar a
ser mejores, porque Él es quien da la gracia para ser buenos, puesto que sin la
ayuda de Dios no podemos decir ni siquiera Jesucristo es el
Señor.
Generalmente
inmediatamente después de cometido el pecado, cuando sobreviene el momento de
reflexión, nos proponemos cambiar y ya no pecar. Pero si lo tratamos de hacer
solos, no llegaremos lejos. Pidamos entonces ayuda a Dios y acerquémonos a los
Sacramentos, a la Confesión y a la Eucaristía, y que Jesús mismo, entrando en
nosotros, nos dé la fuerza suficiente para ir mejorando de a
poco.
Y tengámonos paciencia,
porque el niño, cuando aprende a caminar, no lo hace de una sola vez, sino que
muchas veces cae a tierra y se lastima, pero con el tiempo lo hará cada vez
mejor.
¿Qué se podría decir de
un niño que al aprender a caminar, al caerse la primera vez, ya no quisiera
intentarlo? Diríamos que no está bien. Entonces tampoco nosotros nos
desalentemos si vamos dando tumbos. Con el tiempo, la perseverancia y la
oración, llegaremos a vivir sin pecar, al menos
gravemente.
Perfectos como
Dios.
¿Se puede ser perfecto
como Dios? Parece que sí porque el mismo Jesús nos lo ha mandado en su
Evangelio: “Sean perfectos como mi Padre celestial es perfecto”. Y si el Señor
lo ha mandado, es porque se puede cumplir, ya que Dios no manda
imposibles.
Claro que para llegar a
ser semejantes a Dios, tenemos que tener a Dios en nosotros, es decir
divinizarnos por medio de la Gracia santificante, y así será Dios en nosotros
quien nos hará perfectos como Él.
¿No es esto acaso lo que
dijo el apóstol San Pablo: “Ya no soy yo quien vivo, es Cristo el que vive en
mí”? Así llegaremos a ser perfectos porque Jesús, que es Dios, vivirá en
nosotros, y seremos Dios por participación, es decir, seremos
santos.
El Concilio Vaticano II
nos ha dicho que la santidad es un llamado universal. Todos los hombres podemos
y “debemos” ser santos, porque Dios es santo, y todos los hombres somos sus
hijos, y tenemos que ser como el Padre.
Ser perfectos, en
definitiva, es ser buenos, como Bueno es Dios. En eso consiste la santidad.
Cuanto más buenos seamos, tanto más santos
miércoles, 12 de noviembre de 2014
PARA LOS QUE ESTAN EN BRUJERIAS,LOS QUE BAILAN REGETON, REIKY, YOGA, ESPIRITISMO,El exorcista Padre Teo Dirk Kurt Kranz habla sobre la estrategia de satanás
Manifestaciones sobrenaturales que desconocemos.
Por encima de la guerra de los hombres hay otra guerra, es la de las mentes esa es la guerra que yo quiero ganar, ha dicho Satanás en exorcismos.
Existe las guerras que vemos, pero existe una guerra, que està en nuestras mentes, y esa guerra Satanàs la quiere ganar, a travès de su estrategia, la mùsica sin sentido armònico, como el regeton, la mùsica en los dibujos animados, mayormente de guerra, mediante el reiky, el yoga y la droga, y todo vicio, porque todo vicio coarta nuestra libertad, y satanàs ataca nuestra libertad. Para que tenga oidos que escuche, y entienda en su corazòn, dònde se encuentra nuestro Creador, Trino, Dios Padre Celestial, Yavheh, Êl Ûnico Dios Verdadero, que nos habla constantemente en nuestro corazòn, desde el momento que nos creò, solamente nos deja de hablar si en el dia de nuestra partida, no lo elegimos desde el corazòn o hicimos de nuestros oidos sordos a su vos sutil, al principio, porque Êl utiliza a toda creatura para manifestarse a un alma enferma de pecado mortal, para que se reconcilie con ÊL, a travès de un pecador que ÊL ungiò como sacerdote y cumpla los sacramentos y los 10 mandamientos, y asì estar en gracia y aprender a pasar por esta tierra la prueba para poder un dia al estar en nuestro juicio personal, y nos pregunte, " HAS AMADO", porque no nos va a jusgar por religiones, pero la religiòn Catòlica Apostòlica y Romana es La Ùnica Iglesia que fundò Su Hijo Jesucristo, segunda persona de la Santisima Trinidad, porque contiene todas las verdades y es la màs perseguida, y satanàs lo sabe y quiere destruirla, a nosotros nos atacan las almas malditas, pero a los sacerdotes los atacan los angeles caidos, que reprobaron la prueba, los cristianos catòlicos de la Iglesia de Pedro, ahora por Francisco, custodio de los Santos Evangelios, que no tiene autoridad para modificar ni una "J", recemos por èl, nosotros somos REPARADORES EUCARISTICOS DE ESTE MUNDO, y satanàs lo sabe desde cuando Dios nos creò catolicos, porque ser catòlico lo decide Dios Trino y Uno.Oremos a nuestra Madre y Madre de nuestro Señor Jesucristo, por todos nosotros, y que nos haga sus hijos y cumplamos y pidamos que se haga la Voluntad de Dios, porque Èl ES, y nosotros no somos nada sin Èl.
MUCHAS BENDICIONES Y REZAR Y REZAR Y REZAR EL ROSARIO DIARIO QUE ES LA PROTECCION DE UN DIA, UTILIZA EL ARMA QUE NOS HA REGALADO DIOS A TRAVÈS DE NUESTRA MADRE LA VIRGEN SANTISIMA MARIA.
A. M.G. D
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