miércoles, 27 de abril de 2022

CONOZCAN A SU ÙNICO CREADOR DIOS TRINO- «Temen la muerte quienes no conocen el amor y no tienen la conciencia tranquila. ¡Y son la mayoría!

 9 de agosto

Dice Jesús:

«Temen la muerte quienes no conocen el amor y no tienen la conciencia tranquila. ¡Y son

la mayoría! Éstos, cuando por enfermedad o por edad o por cualquier otro hecho, se sienten

amenazados por la muerte, temen, se afligen, se rebelan. Intentan también, con todas las

fuerzas y medios, huir de ella. Inútilmente, porque cuando la hora está señalada ninguna

precaución sirve para hacer retroceder a la muerte.

La hora de la muerte siempre es justa porque es dada por Dios. Sólo Yo soy el Dueño de

la vida y de la muerte y si bien no son míos ciertos medios de muerte, usados por el hombre

por incitación demoníaca, siempre son mías las sentencias de muerte, dadas para quitar a un

alma de demasiado tormento terreno o para impedir mayores culpas de aquella alma.

Ahora observa: el don de la vida, de una larga vida, ¿por qué puede ser dado por Mí? Por

dos motivos.

El primero: porque la criatura que goza de él es un espíritu iluminado que tiene misión de

faro para otros espíritus aún envueltos en las nieblas de la materialidad. Muchos de mis

santos han llegado a la ancianidad precisamente por esto. Y sólo Yo sé cómo anhelaban en

cambio venir a Mí.

Segundo: doy larga vida para proveer el medio, todos los medios, a una criatura informe

para formarse. Estudios, amistades, encuentros santos, dolores, alegrías, lecturas, castigos

de guerras o de enfermedades, todo viene dado por Mí para tratar de que un alma crezca en

mi Edad que no es como la vuestra. Porque Yo quiero decir que crecer en mi Edad quiere

decir crecer en mi Sabiduría, y se puede ser adultos en mi Edad teniendo la edad de niños

en la vuestra, o viceversa ser niños en mi Edad teniendo cien años en la vuestra. Yo no miro

la edad de vuestra carne que muere: miro vuestro espíritu, ¡y quisiera que fuerais espíritus

que saben caminar, hablar, actuar seguros, y no balbucientes, tambaleantes e incapaces de

hacer como niños!

Esto explica el por qué Yo diga mi "Basta" muy rápidamente para criaturas que encuentro

adultas en la Fe, en la Caridad, en la Vida. Un padre desea siempre reunirse con sus hijos y

¡con cuánta alegría, terminada la educación o el servicio militar, les estrecha contra su

corazón! ¿Hará de otro modo el buen Padre que tenéis en los cielos? No. Cuando ve que

una criatura es adulta en el espíritu, arde por el deseo de tomarla consigo y si, por piedad del

pueblo, deja algunas veces a sus siervos sobre la tierra a fin de que sean imán y brújula para

los demás, otras no resiste y se da la alegría de poner una nueva estrella en el Cielo con el

alma de un santo.

Son dos atracciones y dos aspiraciones que vienen de un agente único: el Amor. El alma,

aquí donde tú estás, atrae a sí a Dios, y Dios desciende a encontrar sus delicias junto a la

criatura amante que vive de Él. El alma aspira a subir para estar eternamente y sin velos con

su Dios. Dios, desde el centro de su ardor, atrae a Sí al alma así como el sol atrae la gota de

rocío, y aspira a tenerla junto a Sí, gema encerrada en su triple fuego que da la

Bienaventuranza.

Los brazos levantados del alma encuentran los brazos tendidos de Dios, María. Y cuando

se tocan, se rozan velozmente, es el éxtasis sobre la tierra; cuando se aprietan

duraderamente es la Bienaventuranza sin fin del Cielo, de mi Cielo que he creado para voso-

tros, amados míos, y que me dará un sobreabundar de alegría cuando esté colmado de

todos mis dilectos.

138¡Qué eterno día de inmensurable alegría, de nosotros que nos amamos: Nosotros, Dios

Uno y Trino; y vosotros, los hijos de Dios!

Pero los que para su desgracia no han entendido mi Amor, no me han dado su amor, no

han entendido que sólo una ciencia es útil: la del Amor, para aquellos la muerte es temor.

Tienen miedo. Más miedo tienen aún si sienten que han actuado poco bien o mal del todo.

La boca mentirosa del hombre -porque raramente la boca del hombre dice la verdad tan

bella y bendita, la verdad que Yo, Hijo de Dios y Palabra del Padre, os he enseñado a decir

siempre- la boca mentirosa del hombre dice, para engañar y consolar a sí mismo y engañar a

los demás: "Yo he actuado y actúo bien". Pero la conciencia, que está como un espejo de

dos caras bajo vuestro yo y bajo el ojo de Dios, acusa al hombre de no haber actuado y de

no actuar para nada bien, como proclama.

.

Por lo tanto un gran miedo les oprime: el miedo del juicio de Aquél a quien los

pensamientos, los actos, los afectos del hombre, no le están ocultos. Pero si me teméis tanto

como Juez, oh desgraciados, ¿por qué no evitáis tenerme como Juez? ¿Por qué no me ha-

céis vuestro Padre? Pero si me teméis, ¿por qué no actuáis según mis órdenes? ¿No me

sabéis escuchar cuando os hablo con voz de Padre que os guía, hora tras hora, con mano de

amor? Pero al menos obedecedme cuando os hablo con voz de Rey. Será obediencia menos

premiada, porque es menos espontánea y dulce a mi Corazón. Pero será siempre

obediencia. Y ¿por qué entonces no la hacéis?

La muerte no se evita. Bienaventurados los que vendrán en aquella hora con vestiduras

de amor al encuentro de Aquel que llega. Plácida como el tránsito de mi padre de la tierra,

que no conoció sobresaltos porque fue un justo que no tenía en su vida ningún reproche, así

será la muerte de éstos. Gozosa como el sueño de mi Madre que cerró los ojos en la tierra

sobre una visión de amor, ya que de amor fue toda su vida que no conoció pecado, y los

abrió en el Cielo despertándose sobre el Corazón de Dios, así será el fin de los amantes.

¿Sabes, alegría mía, que bonito será también para ti? Esta mañana, cuando Yo Eucaristía

venía, tu has tenido un sobresalto de éxtasis porque me has visto darte a Mí mismo. Pero

esto no es nada. Un granito de éxtasis puesto en tu corazón. Uno sólo, para no destruirte,

porque lo has notado... has creído morir en la emoción. Pero cuando sea el momento verteré

un río de alegría, porque no será ya necesario mantener tu vida humana y nos iremos juntos.

Ánimo, aún un poco de dolor por amor de tu Jesús y después tu Jesús abolirá para ti el

dolor para darte a Sí mismo, completamente, a Sí mismo, alegría sin medida».

En efecto esta mañana he tenido una impresión tan viva que he estado a punto de gritar.

Porque se grita no. sólo por miedo o por dolor, sino también por demasiada alegría. He

creído que el corazón cediera en la alegría y yo muriera así, con la hostia aún sobre la

lengua.


Fuente: Cuaderno del año 1943 de Marìa Valtorta.

jueves, 21 de abril de 2022

CONOZCAN A SU CREADOR Y ÙNICO DIOS TRINO- LIBRO DE CIELO

 11-12

Marzo 15, 1912

Quien hace la Voluntad de Dios obra a lo Divino. La

Divina Voluntad es la Santidad de las santidades.

(1) Continuando mi habitual estado, me sentía un gran deseo de hacer la Voluntad Santísima de Jesús

bendito, y Él al venir me ha dicho:

(2) “ Hija mía, mi Voluntad es la Santidad de las santidades, así que el alma que hace mi Voluntad, por

cuanto fuera pequeña, ignorante, ignorada, deja atrás a todos los demás santos, a pesar de los

portentos, de las conversiones estrepitosas, de los milagros que hayan hecho, es más, confrontándolos,

las almas que hacen mi Voluntad son reinas, y todas las demás están como a su servicio. El alma que

hace mi Voluntad parece que no hace nada, pero hace todo, porque estando en mi Voluntad obran a lo

divino, ocultamente y en modo sorprendente, así que son luz que ilumina, son vientos que purifican, son

fuego que quema, son milagros que hacen hacer los milagros, y quienes los hacen son sólo los canales,

porque en ellas es donde reside la potencia para hacerlos, así que son el pie del misionero, la lengua de

los predicadores, la fuerza de los débiles, la paciencia de los enfermos, el régimen de los superiores, la

obediencia de los súbditos, la tolerancia de los calumniados, la firmeza en los peligros, el heroísmo de

los héroes, el valor de los mártires, la santidad de los santos, y así de todo lo demás, porque estando en

mi Voluntad concurren a todo el bien que puede haber en el Cielo y en la tierra. He aquí porqué puedo

decir que son mis verdaderas hostias, pero hostias vivas, no muertas, porque los accidentes que forman

la hostia no están llenos de vida ni fluyen a mi Vida, en cambio el alma está llena de vida, y haciendo mi

Voluntad fluye y concurre a todo lo que hago Yo, he aquí por qué me son más queridas estas hostias

consagradas por mi Voluntad que las mismas hostias sacramentales, y si tengo alguna razón de existir

en éstas, es para formar las hostias sacramentales de mi Voluntad. Hija mía, es tanto el placer que

tomo de mi Voluntad, que al sólo oír hablar de Ella me estremezco de alegría y llamo a todo el Cielo a

hacer fiesta; imagínate tú misma qué será de aquellas almas que la hacen. Yo encuentro todos los

contentos en ellas y doy todos los contentos a ellas, su vida es la vida de los bienaventurados,

solamente dos cosas les interesan, desean, añoran: Mi Voluntad y el Amor. Poco tienen que hacer,

mientras hacen todo, las misma virtudes quedan absorbidas en mi Voluntad y en el Amor, así que no

tienen más qué hacer con ellas, porque mi Voluntad contiene, posee, absorbe todo, pero en modo

divino, inmenso e interminable; esta es la vida de los bienaventurados”.

miércoles, 20 de abril de 2022

CONOZCAN A SU CREADOR SU ÙNICO DIOS TRINO.

Los jefes cometen pecados, pero es la masa la que, con sus pecados menores, lleva a los jefe al gran pecar.

 

Fuente: cuaderno del año 1943 de Marìa Valtorta.

CONOZCAN A SU CREADOR Y ÙNICO DIOS TRINO-

 Los demonios... ¡oh! los demonios están ya donde castigaré. Los demonios son quienes, asentados como señores en los corazones, llevan a muerte a las naciones. Y hay pueblos en los que pocos son los corazones que no sean aún morada de los demonios: legiones y legiones demoniacas mueven, como títeres, naciones completas. ¿Y como puedo reinar allí donde los corazones se han hecho morada de los hijos de Lucifer?

 

Fuente: Cuaderno del año 1943 de Marìa Valtorta.

CONOZCAN A SU VERDADERO CREADOR- EL CREER

 Creer es signo de pureza además que de fe. Creer es inteligencia además de fe. Quien cree con pureza y con inteligencia distingue mi Voz y la recoge.
 Los demás rebuscan, discuten, critican, niegan. ¿Y por qué? Porque viven de la pesantez y no del espíritu. Están anclados en las cosas que han encontrado y no piensan que son cosas venidas de los hombres, los cuales no siempre han visto justamente, e incluso si han visto justo y escrito justo han escrito para su tiempo y han sido mal entendidos por los posteriores. No piensan que Yo puedo tener algo más que decir, adecuado a las (Se refiere a la madre de la escritora
Padre Migliorin), necesidades de los tiempos, y que soy Dueño de decirlo cómo y a quien me parece, porque Yo soy el Dios y el Verbo eterno que no deja nunca de ser Palabra del Padre.
Hago las últimas tentativas para inflamar las almas que no son ya almas vivas sino
autómatas dotados de movimiento, pero no de inteligencia y caridad. Mi actuar, desde el principio de este siglo, el último de este II° milenio, es un milagro de Caridad para intentar la salvación del género humano, especialmente de las almas sacerdotales sin las cuales la salvación de muchos es imposible. Me pongo Yo en los púlpitos vacíos o en los que se oyen palabras sin verdadera vida. Pero pocos son los dignos de entenderme. Pocos incluso entre mis ministros.
Por eso, que el Padre se organice. Que coja y se informe de mi decir para sí, para todos, pero trate sobre todo de encender caridad en los corazones, incluso de los hermanos de comunidad.
Menos ciencia y más caridad. Menos libros y más Evangelio. Y luz en las almas porque Yo soy Luz. Desocuparlo todo para hacer sitio a la Luz.
¿Dice el Padre que son terreno inaccesible? Dice poco: son terreno enemigo, y es un gran dolor para Mí».
 

Dice Jesús:
«Te dije que te habría explicado cómo nuestro Amor aumenta de peso de hora en hora.
No caigas en un error de interpretación. En Dios todo es un eterno presente. Y todo está perfecto y acabado. Pero Dios nunca está inactivo. Él genera continuamente. Te mostraré comparaciones humanas para iluminarte mejor.
Las Tres Personas que se aman, y que aman su obra, son como fuentes de calor que convergen en un solo punto, desde el cual después se desbordan sobre el universo. Ahora bien, ¿qué produce el calor de tres bocas de fuego, que continuamente emanan olas del mismo calor (el mismo por tener igual potencia desde el inicio)? Un aumento de calor en el ambiente en el que se introducen las tres corrientes. Si éste es recogido por instrumentos preparados para recibirlo, permanece el equilibrio entre producción y efusión. Pero si los
instrumentos, obstruidos por otros cuerpos, se niegan a recogerlo, el equilibrio se altera. Y en la vida natural pueden incluso sobrevenir catástrofes.
También sobrevienen en la vida sobrenatural. ¿Acaso no lo experimentas? ¿Tu amor, no reconocido y no aceptado, no te aumenta en el corazón oprimiéndolo tanto que a veces explota en un arrebato de justa indignación? Digo: justa, porque soy justo. Digo también: pero supéralo por la Caridad. Y si tanto puede en vosotros, que tenéis un amor relativo ¿qué no sucederá en Dios, en quien todo es infinito? Nuestro Amor, que el hombre rechaza, crece, crece, crece...
¡Oh, hombres desgraciados! Sobre ellos está el momento en que el Amor bramará con ira preguntando el por qué del desprecio. Y los tiempos actuales son ya los primeros sobresaltos de este Amor vilipendiado que, por justicia y respeto de su Perfección, no puede soportar más la afrenta. De ahí que Yo vaya como un mendigo pidiendo que alguien abra el corazón a nuestro Amor intensísimo y se haga víctima, aceptando ser consumada para aliviar al Amor.
Lo que ofrezco es la hoguera, lo sé, lo advierto. Pero no huyáis de ella, vosotros que aún no estáis vendidos al Enemigo.
Nadie, por pequeño y mezquino que sea, nadie, por pecador que haya podido ser, puede creerse rechazado por nuestro Amor. Él es Misericordia. Y puede y quiere hacer de las almas más miserables estrellas fulgurantes de su Cielo.