domingo, 20 de febrero de 2011

Ningún "efecto" sin una "causa"


Que hoy en la humanidad y en Mi misma Iglesia se haya venido a menos la fe en las grandes realidades históricas que forman la razón de su existencia, creídas y vividas durante milenios por el Pueblo elegido y por la misma Iglesia, que sin estas realidades no tendría razón alguna de "ser", es verdaderamente contra todo uso recto de la inteligencia, contra la historia, jamás en siglos pasados desmentida, contra la evidencia de esta realidad en ejercicio... Es sabido que no puede haber "efecto" sin su propia "causa", entonces entonces el mal (efecto), unido a la naturaleza humana, ¿de dónde trae su origen (causa) si Dios ha hecho "buenas todas las cosas?" ¿Dónde está el origen de la misma Iglesia, de Quién y por qué tuvo origen?

¿Y la historia del pueblo hebreo con sus Profetas y con todas sus vicisitudes, y mi Doctrina, y el número sin número de Santos y de Mártires, si no son encuadrados en esa inmensa guerra en acción como realidad en la historia? ¿Y cómo podría tenerse en pie la verdadera historia humana sin la espina dorsal de la que se compone y por la que se rige, y la actual situación del mundo y de la iglesia cómo se podría explicar fuera del Bien y del Mal que chocan y que se enfrentan en un duelo continuo sin pausa?
Respondan los hombres: Detrás del Mal ¿quién está? ¿Quién siembra el mal y quién lo hace tan agresivo de suscitar violencias de todo tipo, revoluciones, guerras, discordias y ruinas en todo el mundo?
Y viceversa ¿Quién está detrás del Bien? ¿Quién anima el bien y quién lleva el bien a las más altas cumbres de la perfección? Y ¿Quién perpetúa este choque tremendo atropella a todos los hombres y a todos los pueblos y que dura más allá de la vida de las generaciones, que tiene vida tan larga y tan potente que perpetúa el conflicto sobre toda la tierra y con una duración que desde los primeros días de la humanidad no conoce ni pausa ni conoce ocaso?
¿Son acaso los hombres, los teólogos, los filósofos o los hombres de ciencia quienes coordinan y desarrollan esta tremenda lucha continua, y para fines tan precisos?
¿Por qué 1os hombres hacen tan inauditos esfuerzos con tal de subvertir las grandes realidades históricas de la vida humana en la tierra? ¿No sería mucho más honesto, más sencillo, más acorde con el recto uso de la inteligencia y de la voluntad humanas mirar de cara a la realidad sin exprimirse el cerebro buscando maneras de subvertir la historia y hacer de toda ella una gran mentira? ¿No es también ésta una confirmación y una consecuencia de la primera culpa, raíz y causa de todos los males imputables a la humanidad?

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