martes, 14 de agosto de 2012

MARIA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Es por el pecado del aborto que será la caída de muchas naciones y por esto ellas serán castigadas severamente

Domingo, 29 de julio del 2012, a las 20:10 hrs.
 
Mi muy querida y amada hija, la apostasía en el mundo tiene a los hijos de Dios confundidos acerca de la existencia del pecado.

Muchas almas, cuando piensan en el pecado, instantáneamente piensan en los pecados más graves, tales como el asesinato.

El pecado toma muchas formas. Tristemente, porque el pecado ha sido descartado como faltas o características, es que ahora es considerado como simplemente una debilidad natural. Muchos ya no creen en el pecado.

El aborto, después del asesinato del hermano de uno, es la mayor forma de genocidio en el mundo. Sin embargo no es sólo tolerado, sino que son aportadas leyes por sus naciones, consideradas una necesidad.

Es por el pecado del aborto que será la caída de muchas naciones y por esto ellos serán castigados severamente.

El aborto es un acto despreciable y éste aniquila generaciones de los hijos de Dios, que no se pueden defender a sí mismos.

Nadie matará a un hijo de Dios y evitará un castigo severo.

La cólera de Mi Padre será presenciada por aquellas naciones, que han legalizado el aborto, durante el Castigo.

Ellas serán aniquiladas y no se les mostrará ninguna compasión, así como ellas no mostraron ningún remordimiento por este pecado mortal, cuando toleraron el asesinato de los hijos de Dios en el vientre.

Hago un llamado a aquellos que astutamente tratan de desestimar el aborto, como algo necesario para proteger los derechos de una madre.

Son usadas mentiras para camuflar la atrocidad del aborto, el cual desafía la Ley de Dios.

Por este pecado, cualquier hacedor de leyes, doctor o cualquier persona que contribuya en cualquier forma con este acto abominable, es culpable ante los ojos de Dios y sufrirá el castigo que se avecina.

A aquellos, que toleran la ejecución, Yo les digo esto:

Ustedes, que toleran que un hombre sea asesinado, son culpables del mismo crimen de que él pueda ser culpable.

Ustedes son culpables de asesinato en este caso y esto es un pecado mortal. A ustedes no se les ha dado el derecho de tomar una vida o de juzgar. Solo Yo, Jesucristo, tengo el derecho de juzgar.

Cualquiera que contribuya a la muerte de un asesino, a través del acto de ejecución, sufrirá en el fuego del Infierno por la eternidad, a menos que se arrepienta.

Muchísimos de ustedes creen en la ley, ojo por ojo. ¡Cuán equivocados están! ¿No aceptan los Mandamientos de Mi Padre? No matarás.

“No matarás” también aplica a aquellos ejércitos agresivos, que marchan entre las tierras que no les pertenecen, con el fin de controlar.

Esto aplica a los ejércitos que disparan y matan almas inocentes. Todo esto es asesinato. Esto está en contra de la ley de Mi Padre.

Otros pecados como la avaricia, la lujuria, hablar mal de los otros, engañar a la gente de lo que es legítimamente de ellos, la venganza y la codicia, todos llevan a todos los otros pecados.

Ellos llegan a ser aceptables en su mundo de hoy, porque su mayor amor es por ustedes mismos.

La mentira, que ustedes han sido forzados a tragar por sus falsos maestros, auto gratificación, es su camino al pecado.

Se les ha dicho que deben gastar su tiempo satisfaciendo su hambre de riqueza.

Se les ha dicho que deben cuidarse a sí mismos, que ustedes son la persona más importante en su vida. Ustedes deben buscar todo para satisfacer todos sus sentidos. Todos los demás vienen en segundo lugar.

Esto lleva a la avaricia, al egoísmo, a la lujuria y luego ustedes pueden ser tentados a cometer pecado mortal.

El pecado ahora será aceptado en sus naciones como nunca antes.

Serán introducidas leyes que legalizarán el pecado mortal y ay de aquellos de ustedes que se opongan.

Aquellos que abogarán por tales perversidades, les dirán que estas leyes son para proteger a los vulnerables cuando, de hecho, todo lo que hacen, es legalizar el asesinato, el aborto, el matrimonio del mismo sexo y la idolatría de falsos dioses.

Ellos tolerarán la persecución de los pobres y los lanzarán a las calles, para hacerlos indigentes.

Aportarán leyes, para forzarlos a detenerse de la práctica de su religión. Hacer eso será estar infringiendo la ley, un pecado ante sus ojos.

Como les dije antes, su mundo está tan lleno de mentiras, que el bien, es presentado como el mal y el mal presentado como el bien.

Su mundo está al revés y, como resultado el pecado florece.

Los insto a volver atrás y estudiar los Diez Mandamientos. Obedézcanlos y vivan como es esperado de ustedes a los ojos de Mi Padre.

Rompan los Mandamientos y pecarán. Argumenten que ciertos pecados están bien y desafiarán a Mi Padre.

La obediencia a las Leyes de Dios, es débil y frágil en el mundo, en este momento. A muchos de los hijos de Dios no se les ha dicho firmemente, por Mis siervos sagrados, de las consecuencias del pecado.

La tolerancia al pecado es el mayor pecado de todos.

La tolerancia es una mentira astuta, plantada en las mentes de la Humanidad por el rey de las mentiras, Satán.

La tolerancia es otra forma de justificar el pecado, para que se ajuste con la perversidad del hombre, para sucumbir a la tentación de Satán.

Despierten y acepten el pecado por lo que éste es.

Discutan entre ustedes y defiendan el pecado todo lo que gusten, pero éste nunca será aceptable a los ojos de Mi Padre.

Para entrar al Paraíso deben estar libres del pecado.

Para liberarse del pecado deben arrepentirse.

Para arrepentirse, deben primero que todo aceptar los Diez Mandamientos.

Luego deben mostrar verdadero remordimiento.

El verdadero remordimiento, puede solo se sentido por aquellos que se humillan ante Mí.

Solo entonces puede el pecado ser perdonado.

Solo entonces, las almas están aptas para entrar al Reino de Mi Padre.

Su Salvador Jesucristo

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